miércoles, mayo 24, 2006


Modernidad versus tradición. El exterminio de Tomóchic.

Este libro: Del púlpito a la trinchera. El levantamiento religioso de Tomóchic, fruto de más de veinte años de investigación, ofrece una aguda y profunda interpretación del levantamiento religioso de Tomóchic. El 7 de diciembre de 1891 en Tomóchic, hasta entonces un desconocido e insignificante pueblo perdido en la intrincada orografía del oeste de Chihuahua, un numeroso grupo de pobladores se levantaron en armas alegando que no obedecerían a ninguna autoridad civil salvo a Dios.
Con ese levantamiento comenzó una guerra entre el gobierno federal, presidido en ese entonces por Porfirio Díaz, y los rebeldes habitantes tomochitecos que duraría algunos meses durante los cuales, el ejército mexicano obtuvo algunas derrotas vergonzosas hasta que Díaz aplicó mayor severidad y consiguió exterminar a los rebeldes. Entonces sí, hombres, ancianos, mujeres y niños fueron arrasados por las armas federales. Sólo unos cuántos lograron sobrevivir.
Pero más allá de la narración de los hechos, el historiador norteamericano Paul J. Vanderwood, nos regala un análisis minucioso de las causas que motivaron a estos creyentes a levantarse en armas. Indagando estos motivos, el autor analiza los elementos de la religiosidad popular de los creyentes, la particular configuración histórico-social de la zona y de los principales individuos que participaron en el movimiento y la influencia de Teresa Urrea, más conocida como la Santa de Cabora. Esta santa no era más que una adolescente mestiza de Sonora en donde curó de manera milagrosa a decenas de personas gravemente enfermas que pronto le permitió ganarse la adoración de miles de fieles de la región, entre ellos a los tomochitecos. Generalmente, la aparición de estos personajes, considerados divinos por los fieles, representa una seria amenaza para la ortodoxia católica. Vanderwood analiza y explica con detalle estos brotes de religiosidad popular exaltada y cómo terminarían los tomochitecos sublevados renegando y alejándose de la Iglesia misma y de sus autoridades. Un sacerdote de la región asistió a dar misa a Tomóchic y aprovechó para condenar y desacreditar la aparición de la Santa de Cabora y de otros personajes beatificados por la población y reprochó además a los tomochitecos el adorar a estas falsas divinidades. La reacción inmediata de los tomochitecos fue abandonar la misa a mitad del sermón y posteriormente, esto los llevaría a alejarse de la Iglesia Católica y regirse por su propia interpretación del cristianismo.
El particular desarrollo histórico-religioso y cultural de la población, la respuesta a los gobiernos laicos emanados de la República Restaurada y su doctrina liberal, los conflictos políticos de la región, las carencias económicas, los años de sequía, la usurpación de tierras y las rivalidades personales en Tomóchic influyeron en parte para que algunos pobladores decidieran lanzarse casi al suicidio con la única misión de luchar contra la presencia diabólica que ellos veían por todas partes, especialmente en las autoridades civiles.
Para realizar este espléndido trabajo, Vanderwood analizó con rigor una variedad de fuentes primarias muy heterogéneas, valiéndose de una metodología interdisciplinaria, con herramientas teóricas propias de la antropología y de la microhistoria. El resultado ha sido la aparición de una magistral obra histórica que en pocos años se ha convertido en una valiosa aportación para la historiografía sobre el México decimonónico.
Del púlpito a la trinchera. El levantamiento religioso de Tomóchic explora las consecuencias del severo choque entre modernidad y tradición y los efectos de la imposición del liberalismo en sociedades cuyos modos tradicionales de organización social se vieron rápidamente afectados por éste. Esto quizá explica el que por diversas zonas de América Latina hayan surgido movimientos milenaristas como respuesta a esta modernización. Tomóchic y el movimiento de Canudos, en el noreste brasileño en 1897, son los dos ejemplos más representativos de este enfrentamiento. En Canudos, al igual que en Tomóchic, un grupo de pobladores de un miserable pueblo se levantó en armas en nombre de Dios contra la autoridad civil. Ambos movimientos terminaron de la misma forma: silenciados violentamente por las armas republicanas.
La lectura de este libro de Paul Vanderwood, por lo tanto, es casi obligada no sólo para todo aquel interesado en la historia del México del siglo XIX, sino para aquel lector ansioso por descubrir nuevas y originales maneras de abordar el pasado. Su lectura, sin duda, será gratificante.


Ficha bibliográfica:
Paul J. Vanderwood, Del púlpito a la trinchera. El movimiento religioso de Tomóchic, México: Taurus, 2004.

Ficha biográfica (cortesía Editorial Taurus):
Paul J. Vanderwood nació en Nueva York. Antes de obtener el doctorado en Historia de México por la Universidad de Texas en Austin en 1970, trabajó como reportero y fue el encargado de cubrir las noticias sobre derechos civiles en el sur de Estados Unidos. Desde ese año, imparte la cátedra de Historia de México en la Universidad del Estado de San Diego, donde es profesor emérito. Destacan tres de sus libros: Los rurales mexicanos (1982), Desorden y progreso: los bandidos, la policía y el desarrollo mexicano (Siglo Veintiuno, 1986) y Los rostros de la batalla: furia en la frontera México-Estados Unidos, 1910-1917 (1993). El primero de ellos está considerado dentro de los quinientos mejores libros sobre historia de México.

1 comentario:

Killer wave dijo...

Hola
Interesante y completa reseña felicidades.
El libro, interesante, no obstante no deja de recalcar el orígen místico de la revuelta. Te recomiendo leer el libro de Illades Aguilar Lilián "Disidencia y sedición", quien da una versión, hasta cierto puento y salvo tu mejor opinión, distinta de la Vanderwood, y sin tanta paja.